LA PESCA


La anchoa se pesca en el mar Cantábrico y los mejores meses para hacerlo son los de abril y mayo. Las cantidades pescadas anualmente han tenido fuertes oscilaciones, apreciándose durante los últimos años un constante y alarmante descenso de las mismas.
Del total de las capturas españolas, se consumen en fresco aproximadamente un 20-25%, dedicándose el resto a la industria.
En la actualidad, aunque parezca imposible, todavía no se sabe con certeza si este sabroso pez con escamas de color gris azulado es migratorio o no, así como cual es su desplazamiento a lo largo de las costas.
Como en otros pescados, su calidad viene determinada por la época de la captura, con incidencia en la cantidad de grasa que presenta, el lugar en que se realiza, el tiempo que transcurre desde su captura hasta que se consume o elabora y, finalmente, el cuidado en la manipulación y forma de conservación hasta su descarga.
Como dato anecdótico y demostración de lo importante que es la época y el lugar de pesca, cabe señalar que la anchoa que se captura en abril/mayo en los litorales vasco y cántabro, sometida al proceso de conservación del salazonado, madura en 3 ó 4 meses; por su parte, la anchoa que se pesca unos meses más tarde en el litoral asturiano, tarda en madurar, sometida al mismo tratamiento, entre 8 ó 10 meses; mientras que la que se captura en Galicia, tarda unos 10 ó 12 meses e incluso es necesario, en ocasiones, ayudar su maduración con calor.
En cuanto al filete de anchoa, cabe decir que es uno de los productos de la pesca de conservados más conocido del mundo.
Hasta hace muy pocos años, España y Portugal, junto con una pequeña producción francesa e italiana, eran los únicos países que lo preparaban. Actualmente, España todavía ocupa la primera posición dentro de este sector industrial, aunque el número de países productores ha experimentado un considerable aumento.