PROCESO DE ELABORACIÓN

Para conseguir una buena calidad en los filetes de anchoa es preciso cuidar con mimo todo su largo proceso de elaboración, desde el mismo momento en que este pez, delgado y alborotador, llega al puerto en cajas de 12 a 14 kilos (Actualmente de plástico bastante más ligeras que las de madera que se usaban anteriormente). Es requisito indispensable que la anchoa esté fresca y sea tratada adecuadamente en su traslado del puerto a la fábrica. Una vez recibida la anchoa en la fábrica de Conservas Lita comienza su largo proceso de elaboración, que se lleva a cabo en varias fases:

 

 

SALADO:

La anchoa es sometida al proceso de salado, controlando el tiempo para tomar el grado óptimo de sal. Esta importante operación, pues de ella depende que los filetes tengan el adecuado punto de salado, se consigue cuando la anchoa no esta sometida a un proceso de salado superior a 24 horas. A continuación se descabeza y se le da un nuevo salado.

 

 

 

PRENSADO:


Una vez saladas, las anchoas pasan a reposar en bidones, donde se someten a un prensado. Esta operación de prensado, así como su concentración salina, son minuciosamente calculados en la fábrica de Conservas Lita para que, una vez concluidas las fermentaciones químico-biológicas, no resulte posible la activad de microorganismos nocivos. Una vez efectuado el proceso de salazón es preciso dejarlas reposar un determinado período de tiempo (de 4 a 5 meses, aproximadamente, y a una temperatura de entre 18 y 25ºC).
Es durante estos días de sosiego cuando el microclima característico de Santoña, desempeña un papel fundamental.

 

SOBADO O ESCALDADO:

Una vez transcurrido el tiempo necesario para su perfecta curación se procede a retirar la pesca que desean trabajar y se somete esta a este proceso donde retira la muera y la piel de la pesca.
Este proceso puede hacerse artesanalmente, donde cada uno de los bocartes es sobado con una malla para cuidadosamente dejarle limpio y preparado para recortar y seguir el proceso. Es este el proceso que se sigue en conservas lita consiguiendo conservar totalmente el sabor y la calidad del producto.
El proceso de escaldado consiste en lo mismo pero se realiza mediante el paso de la pesca por agua, entonces pierde parte del sabor aunque es actualmente la más usada para aumentar la producción.

 

FILETEADO:


Pasado este tiempo, es el momento de comenzar el fileteado de la anchoa. Una vez extraída la salazón de los bidones debemos cortar, una a una, las anchoas (parte de cola y parte de tripa o vientre).Finalizado el corte del pescado, se pasa a la fase de secado.

 

SECADO:


El proceso de secado se consigue por medio de un centrifugado. Este trabajo es muy importante en Conservas Lita, ya que se trata de extraer al máximo el salitre para que más adelante en su espacio tenga cabida la mayor cantidad de aceite posible. Con un buen secado se consigue un menor punto de sal en la anchoa, mayor garantía y duración, así como una superior tesura en el producto.

 

EMPAQUETADO:


Después del secado se procede al empaque, donde se abren las anchoas y se separa la espina, convirtiendo cada una de ellas en dos filetes.
A continuación, se hace la última limpieza y se meten dentro del envase, acostándolas con cuidado y mimo; de este modo quedan listas para el aceitado, cierre, estuchado y retractilado.
Al ser los filetes de anchoa una semi-conserva, es decir, no se someten a proceso de esterilización, hasta el momento de su utilización es necesario que estén almacenadas en lugares muy frescos -se recomienda entre 5º y 12ºC- y que se consuman en un tiempo no superior a 6 u 8 meses desde su fecha de fabricación.